VERONICA ROSSATO
31 de julio de 2013
22 de julio de 2013
Sabores de Puerto Rico
17 de julio de 2013
Allison Cruz
Estados Unidos
Una mujer extraordinaria llamada Allison Cruz
La
pastora Cruz ha llevado la paz a la calle, entre adictos y pandilleros,
con el apoyo de pastores y mediante programas para niños y adultos
apoyados por las autoridades de Brockton (Massatchusetts).
13 de julio de 2013
El pueblo de Dios y los musulmanes
5 de julio de 2013
ALEC Perú
ALEC Perú
Escritores cristianos llegan con sus obras a estudiantes de Lima
Protestante
Digital conversó con el pastor Jesús Aquino, presidente del consejo
directivo de ALEC Perú, entidad que impulsa la creación y difusión de
literatura cristiana.
REPORTAJE COMPLETO EN:
24 de junio de 2013
14 de junio de 2013
Ser como niños
LA EDUCACIÓN PROHIBIDA:
Cómo o cuándo muere la creatividad del niño?
Cómo o cuándo muere la creatividad del niño?
Delicioso y saludable snack
A mi
hermana Patricia se le ocurrió experiementar con algo que resultó
delicioso y rápidamente se ha convertido en "Receta de familia". Ella las
llama GALLETAS SUPERSALUDABLES DE SEMILLAS DE LINO.
Poner
a remojar una taza de semillas de lino y una cucharadita de chía (ayuda a
que se forme más gelatina). Tiene que quedar como una masa gelatinosa.
Agregarle agua a medida que se va espesando luego de unas horas. Si se le
agrega de más, se puede espesar con un par de cucharadas de harina de
arroz integral.
He
aquí la receta:
Poner
a remojar una taza de semillas de lino y una cucharadita de chía (ayuda a
que se forme más gelatina). Tiene que quedar como una masa gelatinosa.
Agregarle agua a medida que se va espesando luego de unas horas. Si se le
agrega de más, se puede espesar con un par de cucharadas de harina de
arroz integral.
Triturar
un poco las semillas ya remojadas con una ´minipimer´ y agregar condimentos a
gusto. En una asadera -en lo posible antiadherente- apenas untada de aceite extender la masa con las manos mojadas (para
que no se pegue), hasta que quede lo más fina posible. Poner la asadera en el
horno con calor mínimo: no se busca que se cocine sino que se seque.
Dependiendo del espesor de la preparación, el tiempo de secado puede ser alrededor de 5 horas. No se queman, sino que se secan totalmente y queda una plancha crocantes que se parte con la mano en trozos irregulares.
Los condimentos pueden ser variados: hierbas, perejil y ajo (´pesto´), jengibre o solamente sal y jugo de limón. Si te gustan dulces, puedes agregar un poquito de azúcar. También se puede probar con nueces o almendras picadas (no molidas). Es cuestión de ser creativos y probar!
Dependiendo del espesor de la preparación, el tiempo de secado puede ser alrededor de 5 horas. No se queman, sino que se secan totalmente y queda una plancha crocantes que se parte con la mano en trozos irregulares.
Los condimentos pueden ser variados: hierbas, perejil y ajo (´pesto´), jengibre o solamente sal y jugo de limón. Si te gustan dulces, puedes agregar un poquito de azúcar. También se puede probar con nueces o almendras picadas (no molidas). Es cuestión de ser creativos y probar!
11 de junio de 2013
6 enemigos del escritor
Los enemigos del escritor son muchos, y
no habitan en lejanas montañas o en oscuras y húmedas cuevas, ni
siquiera en los despachos de Hacienda, hablamos de enemigos del escritor
normal y corriente, que somos la mayoría. De entre todos esos enemigos,
hoy hablaremos de 6 de los más corrientes:
1.- La inspiración ha perdido mi tarjeta de visita. Te pones a escribir y, después de llenar un par de papeleras, te das cuenta de que hoy no te salen las cosas.
Decides ponerte una copa y asomarte a la ventana, a ver si viene la
inspiración camino de tu casa. Resulta que la inspiración perdió tu
tarjeta de visita y no encuentra tu casa. Resignado, crees que lo mejor
es seguir intentándolo, estás convencido de que bien pudiera ser “escritor” el superlativo de “tozudo”. Cuando entras en calor, y has llenado varios folios, llaman a la puerta, pero sigues trabajando. Vuelven a llamar pero, ¡cómo lo vas a dejar ahora que todas las piezas encima de tu mesa parecen un todo!,
ni se te ocurra levantarte. Nunca sabrás quien llamaba a tu puerta,
puede incluso que fuera la inspiración, pero no pudiste atenderla porque
estabas trabajando. ¡Bien hecho!
2.- El juego de las comas ocultas.
Algunos escritores se toman muy a pecho el objetivo de asfixiar a sus
lectores quitándoles todas las comas que la lógica les obligaría a poner
en su texto. El resultado es un entramado mortal de frases más largas
que la capacidad pulmonar del lector medio, lo que convierte a un texto
en un arma de destrucción masiva en potencia. No se puede exigir al
lector que, para leer nuestro texto, se prepare físicamente como para
una prueba olímpica. Otra versión de este malvado juego consiste en lo
que podríamos llamar una diarrea de comas, lo que puede provocar hiperventilación en algunos lectores sensibles y, en casos extremos, puede hacerlos entrar en coma.
Un ritmo natural, bien puntuado, hará de nuestro texto algo apreciable y
susceptible de ser bien puntuado, a su vez, por el lector. Los signos
de puntuación son uno de los más afilados enemigos del escritor.
La impaciencia es uno de los principales enemigos del escritor
3.- La palabra impuntual. Dice Guy de Maupassant:
“Cualquiera que sea la cosa que se quiere decir, solo hay una palabra
para expresarla, un verbo para animarla y una adjetivo para calificarla.
Hace falta, por lo tanto, buscar hasta encontrar esa palabra, ese verbo
y ese adjetivo; y no conformarse nunca con un casi, ni
recurrir nunca a una superchería o a un juego de palabras para evitar la
dificultad.” Es decir, si la palabra que necesitamos no llega puntual a
su cita con nuestro texto, no nos impacientemos tomando la primera que
se le parezca, porque, como dice Maupassant solo hay una.
4.- El nuevo rico.
Acabas de darte un atracón de diccionario, has descubierto un montón de
palabras que desconocías total o parcialmente o que, simplemente, habías
olvidado por desuso. Estás ansioso por utilizarlas, por utilizarlas
todas, todas en el mismo texto, texto con el que atosigarás al primero
que se te cruce. Error. Otra vez la impaciencia, en una de sus múltiples
caras, se ceba contigo. Por ejemplo: la inmensa mayoría de las veces un
solo adjetivo suele ser suficiente para describir un objeto, un
sentimiento, un color…; un segundo adjetivo suele NO aportar nada en
absoluto a la imagen que se quiere crear. (La poesía no se ve amenazada
por este enemigo).
5.- El adverbio ‘incómodamente invitado’. A la manera de Stephen King o, dicho de otro modo, StephenKingmente,
el uso y abuso de los adverbios suele convertir un texto en poco
apetecible, aportándole un toque de formalidad que aleja toda
posibilidad de llegar a lo más hondo del lector, a menos que se esté
redactando un ensayo científico y no se pretenda alcanzar lo más hondo
del lector. Como dice King, evita el adverbio siempre que puedas y,
cuando no sea posible evitarlo, evítalo de todas formas.
6.- El jardín ajeno. El jardín ajeno es, tal vez uno de los más sibilinos enemigos del escritor.
Si vas a meterte en un jardín, que sea un jardín conocido, un jardín
amigo que no esconda peligros inesperados de los que, a buen seguro, no
saldrás indemne. Escribe sobre lo que sabes, pero si con todo, te ves
escribiendo sobre algo que no conoces, conócelo antes de seguir. Documéntate, infórmate, examina el terreno,
porque de lo contrario es seguro que el lector sabrá, tarde o temprano,
que ni te documentas, ni te informas, ni examinas lo que haces y
pensará, con razón, que no le aportarás nada de interés con tu texto.
6 enemigos del escritor
Víctor J. Sanz
6 de junio de 2013
1 de junio de 2013
Eco Biblia
Vive en paz, salva al planeta
¿Los cristianos tenemos alguna propuesta frente al desastre ecológico que vive el planeta? La Eco Biblia de las Sociedad Bíblicas Unidas registra 1.600 versículos sobre el medio ambiente, aunque ni en los púlpitos de las iglesias ni en los centros de estudios teológicos suele hablarse del tema. La pobreza, la desertificación, la contaminación ambiental, el cambio climático, la extinción de especies, son algunas de las expresiones acuñadas para indicar que a nuestro mundo le va mal. La pregunta del principio sobrevuela esta edición especial de Pulso Cristiano dedicada a reflejar las corrientes de pensamiento evangélico y lo que muchos cristianos en soledad hacen a favor de una administración sana de los recursos naturales. Son pequeñas historias, la mayoría de gente que ayuda a cuidar lo que Dios nos dio o a tomar conciencia sobre su importancia. Hay algo que todos podemos hacer para ayudar al planeta: vivir con sencillez pues recorta el consumo, lo que Serge Latouche reivindica así: “Vivir mucho mejor con mucho menos”. El economista francés propone el “decrecimiento”, es decir “auto limitar el consumo y acompasar el gasto de los recursos al ritmo de su regeneración”. El consumo desenfrenado de vehículos, artículos electrónicos y hogareños, alimentos, ropa y calzado alentado por la publicidad es el principal responsable del desastre ambiental de nuestra gran casa. No es que debamos volver a vivir como nuestros abuelos, sino aprender a satisfacer nuestras ansiedades fuera de las compras. Porque el “shopping” brinda alegrías y pacifica espíritus, al menos por un tiempo, pero hiere de muerte al planeta. Vivir sencillamente era lo que el apóstol Pablo le proponía a los habitantes de Tesalónica: “Pónganse como objetivo vivir una vida tranquila, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen con sus manos”. ¿Algo más? “Mi gran aspiración siempre ha sido predicar la Buena Noticia donde nunca antes se ha oído el nombre de Cristo”, le escribió a los romanos. Al hablarle a los corintios sobre la vida actual y la venidera, Pablo sintetizó: “Nuestro objetivo es agradarlo a él”. Una vida centrada en lo que Dios quiere nos traerá paz al alma, indispensable para no caer en la trampa del consumismo y así cuidar los recursos naturales. David Kohler
Pulso Cristiano
¿Los cristianos tenemos alguna propuesta frente al desastre ecológico que vive el planeta? La Eco Biblia de las Sociedad Bíblicas Unidas registra 1.600 versículos sobre el medio ambiente, aunque ni en los púlpitos de las iglesias ni en los centros de estudios teológicos suele hablarse del tema. La pobreza, la desertificación, la contaminación ambiental, el cambio climático, la extinción de especies, son algunas de las expresiones acuñadas para indicar que a nuestro mundo le va mal. La pregunta del principio sobrevuela esta edición especial de Pulso Cristiano dedicada a reflejar las corrientes de pensamiento evangélico y lo que muchos cristianos en soledad hacen a favor de una administración sana de los recursos naturales. Son pequeñas historias, la mayoría de gente que ayuda a cuidar lo que Dios nos dio o a tomar conciencia sobre su importancia. Hay algo que todos podemos hacer para ayudar al planeta: vivir con sencillez pues recorta el consumo, lo que Serge Latouche reivindica así: “Vivir mucho mejor con mucho menos”. El economista francés propone el “decrecimiento”, es decir “auto limitar el consumo y acompasar el gasto de los recursos al ritmo de su regeneración”. El consumo desenfrenado de vehículos, artículos electrónicos y hogareños, alimentos, ropa y calzado alentado por la publicidad es el principal responsable del desastre ambiental de nuestra gran casa. No es que debamos volver a vivir como nuestros abuelos, sino aprender a satisfacer nuestras ansiedades fuera de las compras. Porque el “shopping” brinda alegrías y pacifica espíritus, al menos por un tiempo, pero hiere de muerte al planeta. Vivir sencillamente era lo que el apóstol Pablo le proponía a los habitantes de Tesalónica: “Pónganse como objetivo vivir una vida tranquila, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen con sus manos”. ¿Algo más? “Mi gran aspiración siempre ha sido predicar la Buena Noticia donde nunca antes se ha oído el nombre de Cristo”, le escribió a los romanos. Al hablarle a los corintios sobre la vida actual y la venidera, Pablo sintetizó: “Nuestro objetivo es agradarlo a él”. Una vida centrada en lo que Dios quiere nos traerá paz al alma, indispensable para no caer en la trampa del consumismo y así cuidar los recursos naturales. David Kohler
Pulso Cristiano
27 de mayo de 2013
20 de mayo de 2013
13 de mayo de 2013
El boom de las novelas de amor
Llega al cine y a otros países
Amor, con 'a' de amish en la novela actual de EEUU
Las novelas románticas sin
escenas eróticas, ambientadas en comunidades amish, ganan mercado en
Estados Unidos no sólo entre los amish, sino en el sector evangélico.
Reportaje completo: http://www.protestantedigital.com/ES/Cultura/articulo/16516/Amor-con-a-de-amish-en-la-novela-actual-de-eeu
6 de mayo de 2013
20 años después
“Estoy listo para morir”
Dios cambió su abismo de drogas por una vida plena y la eternidad con Él
Luciano
Rubio recorrió dando tumbos el mundo entero antes de conocer a Dios.
Hoy transita la fase final de una enfermedad consecuencia de su pasado
de alcohol y drogadicción con una fe firme y una esperanza eterna.
Reportaje completo:
http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/16494/Dios-cambio-su-abismo-de-drogas-por-una-
4 de mayo de 2013
Rosa Montero
"Lo primero que se me ocurre en una novela es lo que llamo el ´huevecillo´, el germen. Lo segundo es cómo suena, un sonido integral:
si tiene tiempos largos o tiempos cortos, si tiene diálogos o no, si
está en presente o en pasado; la voz narrativa. Es como una música que
oyes. Y luego está esa capacidad para acercarse a ese sonido y
plasmarlo. Hay que tener dominio del cepillo del carpintero para luego
conseguir la pata torneada. Cuando ya eres mayor y has aprendido más, es
más fácil. En mis últimos libros me acerco mucho más al sonido que en
los primeros, cuando no lo conseguía y se me escapaba".
3 de mayo de 2013
Ungüentos y demás hierbas
(Relato del
Sahara Occidental)
Mbarka, la
tía de la jóven Aza, está contenta porque por fin sus piernas y brazos han
adquirido una redondez apreciable. En tres meses de tomar corticoides ha logrado más que en años de beber leche de camella
con cereales, de día y de noche. Ahora se siente más segura de conseguir un
nuevo marido.
También Aza
se ve feliz, con el rostro brillante, la piel clara, los ojos prolijamente
maquillados y la boca bien delineada. Va a la boda de una amiga de su misma
edad: 16 años. Cuando escucha las voces de sus primas que vienen a buscarla,
automáticamente, revisa si tiene el “Shirley”
en el bolso. Puede olvidase de cualquier otra cosa, pero el tubito de 10
gr. de “medicated crem” manufacturado en
Taipei, es primordial. Sin él, tendría la tez mate, como sus hermanas menores.
"Ellas todavía no se dan cuenta de estas cosas, pero con el tiempo
comprenderán que los hombres prefieren las mujeres de piel clara", piensa..
Se cruza la
melfa sobre el rostro, dejando solo los ojos al descubierto, se calza los
guantes y luego las gafas oscuras. Protección total. Fatimetu la ve salir y suspira. "Quiera Alá que pronto sea pedida en matrimonio", exclama.
Aunque le gustan las fiestas no puede ir a la boda con su hija porque no se siente bien. Tiene la tensión alta y ha colocado un diente de ajo pelado en cada uno de sus oídos. “No te los dejes demasiado tiempo. Mira que irrita la piel”, le recuerda la cuñada, mientras mezcla tierra con jabón bildi para quitarle los piojos a la criadita que acaba de enviarle su hermano desde Kenitra. La niña tiene la cabeza blanca de huevos. Después de colocarle la pasta, la llevará a la terraza para pasarle un peine fino, mechón por mechón. "Tal vez sea mejor arrastrar la pasta con los dedos", piensa Mbarka. Si el tratamiento no da resultado 100%, al día siguiente aplicará otra receta: una mezcla de aceite y alcanfor, y luego de mantener tres horas la cabeza cubierta con un foular, le pondrá henna. La niña deberá eche la cabeza hacia atrás y quedarse quieta a la hora de enjuagarle el pelo porque si el alcanfor llega a tocarle los ojos le hará daño.
Aunque le gustan las fiestas no puede ir a la boda con su hija porque no se siente bien. Tiene la tensión alta y ha colocado un diente de ajo pelado en cada uno de sus oídos. “No te los dejes demasiado tiempo. Mira que irrita la piel”, le recuerda la cuñada, mientras mezcla tierra con jabón bildi para quitarle los piojos a la criadita que acaba de enviarle su hermano desde Kenitra. La niña tiene la cabeza blanca de huevos. Después de colocarle la pasta, la llevará a la terraza para pasarle un peine fino, mechón por mechón. "Tal vez sea mejor arrastrar la pasta con los dedos", piensa Mbarka. Si el tratamiento no da resultado 100%, al día siguiente aplicará otra receta: una mezcla de aceite y alcanfor, y luego de mantener tres horas la cabeza cubierta con un foular, le pondrá henna. La niña deberá eche la cabeza hacia atrás y quedarse quieta a la hora de enjuagarle el pelo porque si el alcanfor llega a tocarle los ojos le hará daño.
Fatimetu se siente mejor después de quitarse los tapones de ajo. Se acomoda la melfa y
mira sus pies, oscurecidos por el sol, con la marca de las sandalias.
Inadmisible. Esa misma noche se aplicará una mezcla de jabón bildi con páprika y
dormirá con ella, cubriendo cada pie con una bolsa plástica para lograr un
efecto térmico. A la mañana siguiente se tomará un buen tiempo para lijarlos
cuidadosamente.
“¿Cómo está
Betoul?”, pregunta Mbmbarka, refiriéndose a la hija menor de su cuñada. “Bien, ha mejorado mucho. Creo que unas semanas
más de tratamiento y ya habrá superado la anemia”. La mejoría era de esperar.
Lleva diez días espolvoreando el plato de su hija con el polvo de una piedra amarillenta y porosa que le
han traído de Smara. Para lograr este polvillo, deja la piedra un rato sobre
las brasas y luego la machaca en el mortero. Es especial para condimenta la carne. “Gracias a Alá por estos remedios”, dice entre suspiros. Luego toma una bolsita con hierbas secas y las echa sobre el brasero
encendido, se agacha sobre él y se abre un poco la melfa para que el humo toque la ropa que lleva debajo.
“Estas
hierbas contra el mal de ojo terminarán de estabilizar mi tensión”, dice Fatimetu,
sentándose frente a la bandeja con utensilios para el té. Después de un arto de preparativos, beben el primer
vaso, amargo como la vida; luego el segundo, dulce como el amor; finalmente el
tercero, suave como la muerte.
Mmbarka sonrie complacida. Su cuñada cumple bien con las obligaciones de esposa de su hermano
mayor. En el gesto, muestra una dentadura blanca, bien
cuidada. Siempre se limpia los dientes con un palito, como todo el
mundo, pero de vez en cuando muele un
trocito de carbón, le agrega sal y miel y unta el palito con esta
pasta. Limpia cada pieza, de frente, por detrás, en los bordes. La sal le
desinfecta las encías y el carbón blanquea la dentadura. Tal vez su sonrisa
destaque más ese día porque no se ha puesto la base aclarante y luce su piel
morena natural. Total, no hay ningún hombre en la casa. Al menos ninguno que
pueda interesarse en ella y convertirse en su tercer esposo.
“Aún me duele un poco la espalda, pero estoy segura que después de la tercera sesión, desaparecerá
por completo”, comenta refiriéndose a la terapia que ha comenzado
el día anterior. La vecina tiene una hija veinteañera, virgen, nacida entre dos
hermanos varones, y estas condiciones le otorgan poder para curar algunas
enfermedades: con un masaje en cierto punto de la mano quita dolores en la
columna; mordiendo en el omoplato, quita los dolores musculares de la
espalda. Los tratamientos duran tres días… y santo remedio!
29 de abril de 2013
Desde Puerto Rico
Testimonio personal
Volver a Dios tras dejarlo y ver el infierno
Guillermo
Ortiz era evangelista cuando una crisis matrimonial lo alejó de Dios y
le llevó a las drogas y la autodestrucción. En el momento más oscuro
Dios le llevó a verse en el infierno.
28 de abril de 2013
20 de abril de 2013
David Ricca
El 'broker' que Dios buscó
Dios le salva dos veces, el 11S en las Torres Gemelas, y luego de la droga
El 'broker' David Ricca el
11S de 2001 estaba en el piso 73 de la Torre II de NY durante el ataque
terrorista. Clamó a Dios y sobrevivió. Luego cayó en la droga, clamó de
nuevo y encontró nueva vida en Jesús por medio de Teen Challenge.
Reportaje completo:
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