VERONICA ROSSATO
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24 de mayo de 2021

Marruecos, amor y canela

 Hace 10 años yo vivía en Fez. Más o menos por estas fechas estaba iniciando una de las más lindas aventuras de mi vida: escribir una novela. La titulé "Marruecos, amor y canela" y fue publicada por la editorial española Logos Ediciones, con Prólogo de Juan Antonio Monroy (Gracias!)

He aquí el texto que Monroy tituló:

Prólogo a una bonita novela

Marruecos. Tierra africana. Tierra mediterránea. País de minaretes rojos, de fantasías perdidas, de múltiples contrastes, de costumbres marcadas por el paso de las generaciones. Primeras pisadas de hombres fenicios, mo­dernas ciudades donde palpita la vida: Casablanca, Rabat, Marrakech, Tánger, Larache, Agadir pueblo generoso y acogedor: “Oh viajero, si vienes a nosotros tú serás el dueño de la casa y nosotros tus invitados”.

La belleza no se discute, reina por derecho divino. Juan Goytisolo, escritor catalán enamorado del mundo mu­sulmán y particularmente de Marruecos, donde ha residi­do gran parte de su vida, dice que la belleza de Marruecos, superior a lo sublime, es lo más hermoso que nos ha sido dado a conocer.

En los últimos años han aparecido en España tres buenas novelas que tienen a Marruecos como tema de sus aventuras: El último negro (2005), de Ramón Buenaventura; El tiempo entre costuras (2009), de María Dueñas y Perros que ladran en el sótano (2012), de Olga Merino.

El libro de María Dueñas, con más de veinte ediciones desde entonces y traducido a los principales idiomas, ha tenido un éxito espectacular de crítica y de público.

Por esa puerta grande de la Alcazaba camina ahora Verónica Rossato con una novela bajo el brazo inspirada en el país que dice albergar en su suelo las auténticas grutas de Hércules, el semidiós romano latinizado del griego Heracles. Título poético de la novela: Marruecos, amor y canela. El título surge en una conversación entre los dos protagonistas principales, cuando ella dice: “Estoy comenzando a identificar Marruecos con el aroma de la canela”.

Sorprende el conocimiento que la autora tiene de Marruecos aunque sólo vivió en el país tres años. Describe con puntualidad y veracidad los paisajes, el estilo de vida, la cultura, los puntos geográficos, penetra el sentido de la religión y del Corán, libro sagrado de los mahometanos, identifica las costumbres de las distintas regiones, muestra su familiaridad con el lenguaje popular que utilizan los marroquíes en la vida diaria: el dariya o darija. El autor de este prólogo, que ha nacido, crecido, educado y vivido en Marruecos hasta los 37 años, valora la identificación de la autora con este país del mar y de la tierra, del sol y del fuego. También es de destacar la documentación que aporta, consecuencia de una investigación minuciosa y seria.

Dice Menéndez y Pelayo en el primer tomo de Orígenes de la novela, que este género literario es tan antiguo como la imaginación humana. Ha tenido buenos (pocos) y malos (muchos) recreadores. A mi entender, la que estoy prolo­gando es una novela luminosa, de gran categoría estética, donde la imaginación creadora introduce al lector en la vida familiar, doméstica y humana de ese pueblo árabe y musulmán vecino del nuestro.

La novela de Verónica Rossato no es una invención de acciones al estilo de algunos novelistas calenturientos; es la exposición de almas que aman y gritan, que creen y que dudan, que huyen de los besos y terminan fundidos en sentimientos comunes.

Así empieza la historia: Gabriela tiene 28 años en flor. De origen italiano, nació en Argentina. Allí estudia periodismo. Apasionada de los viajes, recorre Bolivia, Uruguay, Perú, donde llega hasta el Machu Pichu buscando conocer sus misterios, como miles de viajeros cada año. Le atraen los secretos espirituales y los santuarios religio­sos. Se inicia en el Yoga y continúa por caminos plenos de rituales esotéricos. Habla con maestros y gurúes, con sanadores cósmicos. Más tarde quiere conocer el país de sus antepasados y hace gestiones para viajar a Italia. Obtiene una beca para realizar un postgrado en comuni­caciones y pone rumbo a la patria de los emperadores. En Milán es empleada por una empresa periodística. Conoce­dores de sus aventuras viajeras, los jefes la envían a Fez, capital espiritual de Marruecos, para que escriba sobre el prestigioso Festival de Música Sacra que tiene lugar una vez al año. “Su jefe, sin saberlo, la estaba ayudando a realizar uno de sus sueños: visitar un país musulmán”.

El plan inicial de Gabriela era permanecer diez días en Fez, pero la estancia se prolonga a lo largo de seis meses. ¿Por qué, qué ocurre?

Aquí entramos en el corazón de la novela. Gabriela se siente atrapada por la ciudad, por sus gentes, por los amigos y conocidos que va incorporando a su vida: Fatima, Khadija, Dris, Noor, Hasan y muy especial e íntimamente, Youssef. Con éste vive una historia de amor y una historia de religión.

El relato de estas historias eleva a Verónica Rossato a categoría de novelista superior. Demuestra una manera peculiar de escribir y esa manera la mantiene a lo largo de la novela. Acierta en la fórmula literaria personal, se mantiene en el mismo léxico. Emplea los vocablos, los giros, los modismos árabes y musulmanes en su justa medida y en el contexto adecuado.

Los personajes de la novela descubren su alma comple­tamente desnuda e inerme, sin simulacros, sin concesiones, retratos vivientes que no escapan a la crítica negativa de la autora cuando así lo estima.

Verónica Rossato logra dar a su novela un vigor y una tensión que prenden al lector desde los primeros párrafos. Da los personajes en vivo, con un gran sentido sincrónico. Sabe que la novela no es un saco donde cabe todo, como avisaba Ortega y Gasset. La suya responde a principios formulados de antemano, sitúa a los personajes en el lugar justo donde los concibió su imaginación.

En la obra teatral La tercera palabra, el formidable dramaturgo asturiano que fue Alejandro Casona afirma que las tres palabras que sostienen la estructura del uni­verso son Dios, muerte y amor. Estas tres percepciones de la existencia están presentes en Marruecos, amor y canela. La muerte ocupa un espacio menor; a cambio, finaliza el libro con dos grandes historias de religión y de amor que invito a los lectores a descubrirlas por sí mismos.

 

Juan Antonio Monroy

Noviembre, 2012

22 de diciembre de 2013

De la antigua Irlanda...

 Dice una antigua bendición irlandesa:

Que la tierra
 se vaya haciendo camino
 ante tus pasos.

 Que el viento
 sople a tus espaldas.

Que el sol brille

 cálido sobre tu rostro.

Que la lluvia
caiga suavemente

sobre tus campos

Y hasta tanto volvamos
a encontrarnos,
Dios te guarde
en la palma de Su mano.





Hazla tuya hoy...

30 de noviembre de 2013

Recuperación de adictos

ARGENTINA
"Nosotros entendemos tanto la seguridad pública como la recuperación de los adictos desde una visión absolutamente diferente. Entendemos que desde la inclusión social educativa hasta las oportunidades laborales, el deporte, la recreación, la cultura y las expresiones artísticas se nos permitirá recuperar a jóvenes, adolescentes que han incurrido en adicciones de distinta naturaleza”.
(Jorge Capitanich, Jefe de Gabinete)

11 de junio de 2013

6 enemigos del escritor

Los enemigos del escritor son muchos, y no habitan en lejanas montañas o en oscuras y húmedas cuevas, ni siquiera en los despachos de Hacienda, hablamos de enemigos del escritor normal y corriente, que somos la mayoría. De entre todos esos enemigos, hoy hablaremos de 6 de los más corrientes:
1.- La inspiración ha perdido mi tarjeta de visita. Te pones a escribir y, después de llenar un par de papeleras, te das cuenta de que hoy no te salen las cosas. Decides ponerte una copa y asomarte a la ventana, a ver si viene la inspiración camino de tu casa. Resulta que la inspiración perdió tu tarjeta de visita y no encuentra tu casa. Resignado, crees que lo mejor es seguir intentándolo, estás convencido de que bien pudiera ser “escritor” el superlativo de “tozudo”. Cuando entras en calor, y has llenado varios folios, llaman a la puerta, pero sigues trabajando. Vuelven a llamar pero, ¡cómo lo vas a dejar ahora que todas las piezas encima de tu mesa parecen un todo!, ni se te ocurra levantarte. Nunca sabrás quien llamaba a tu puerta, puede incluso que fuera la inspiración, pero no pudiste atenderla porque estabas trabajando. ¡Bien hecho!
2.- El juego de las comas ocultas. Algunos escritores se toman muy a pecho el objetivo de asfixiar a sus lectores quitándoles todas las comas que la lógica les obligaría a poner en su texto. El resultado es un entramado mortal de frases más largas que la capacidad pulmonar del lector medio, lo que convierte a un texto en un arma de destrucción masiva en potencia. No se puede exigir al lector que, para leer nuestro texto, se prepare físicamente como para una prueba olímpica. Otra versión de este malvado juego consiste en lo que podríamos llamar una diarrea de comas, lo que puede provocar hiperventilación en algunos lectores sensibles y, en casos extremos, puede hacerlos entrar en coma. Un ritmo natural, bien puntuado, hará de nuestro texto algo apreciable y susceptible de ser bien puntuado, a su vez, por el lector. Los signos de puntuación son uno de los más afilados enemigos del escritor.

La impaciencia es uno de los principales enemigos del escritor

Para Guy de Maupassant, uno de los enemigos del escritor es no buscar la palabra exacta.
Para Guy de Maupassant, uno de los enemigos del escritor es no buscar la palabra exacta.
3.- La palabra impuntual. Dice Guy de Maupassant: “Cualquiera que sea la cosa que se quiere decir, solo hay una palabra para expresarla, un verbo para animarla y una adjetivo para calificarla. Hace falta, por lo tanto, buscar hasta encontrar esa palabra, ese verbo y ese adjetivo; y no conformarse nunca con un casi, ni recurrir nunca a una superchería o a un juego de palabras para evitar la dificultad.” Es decir, si la palabra que necesitamos no llega puntual a su cita con nuestro texto, no nos impacientemos tomando la primera que se le parezca, porque, como dice Maupassant solo hay una.
4.- El nuevo rico. Acabas de darte un atracón de diccionario, has descubierto un montón de palabras que desconocías total o parcialmente o que, simplemente, habías olvidado por desuso. Estás ansioso por utilizarlas, por utilizarlas todas, todas en el mismo texto, texto con el que atosigarás al primero que se te cruce. Error. Otra vez la impaciencia, en una de sus múltiples caras, se ceba contigo. Por ejemplo: la inmensa mayoría de las veces un solo adjetivo suele ser suficiente para describir un objeto, un sentimiento, un color…; un segundo adjetivo suele NO aportar nada en absoluto a la imagen que se quiere crear. (La poesía no se ve amenazada por este enemigo).
5.- El adverbio ‘incómodamente invitado’. A la manera de Stephen King o, dicho de otro modo, StephenKingmente, el uso y abuso de los adverbios suele convertir un texto en poco apetecible, aportándole un toque de formalidad que aleja toda posibilidad de llegar a lo más hondo del lector, a menos que se esté redactando un ensayo científico y no se pretenda alcanzar lo más hondo del lector. Como dice King, evita el adverbio siempre que puedas y, cuando no sea posible evitarlo, evítalo de todas formas.
6.- El jardín ajeno. El jardín ajeno es, tal vez uno de los más sibilinos enemigos del escritor. Si vas a meterte en un jardín, que sea un jardín conocido, un jardín amigo que no esconda peligros inesperados de los que, a buen seguro, no saldrás indemne. Escribe sobre lo que sabes, pero si con todo, te ves escribiendo sobre algo que no conoces, conócelo antes de seguir. Documéntate, infórmate, examina el terreno, porque de lo contrario es seguro que el lector sabrá, tarde o temprano, que ni te documentas, ni te informas, ni examinas lo que haces y pensará, con razón, que no le aportarás nada de interés con tu texto.
6 enemigos del escritor
Víctor J. Sanz

1 de junio de 2013

Eco Biblia

Vive en paz, salva al planeta

¿Los cristianos tenemos alguna propuesta frente al desastre ecológico que vive el planeta? La Eco Biblia de las Sociedad Bíblicas Unidas registra 1.600 versículos sobre el medio ambiente, aunque ni en los púlpitos de las iglesias ni en los centros de estudios teológicos suele hablarse del tema. La pobreza, la desertificación, la contaminación ambiental, el cambio climático, la extinción de especies, son algunas de las expresiones acuñadas para indicar que a nuestro mundo le va mal. La pregunta del principio sobrevuela esta edición especial de Pulso Cristiano dedicada a reflejar las corrientes de pensamiento evangélico y lo que muchos cristianos en soledad hacen a favor de una administración sana de los recursos naturales. Son pequeñas historias, la mayoría de gente que ayuda a cuidar lo que Dios nos dio o a tomar conciencia sobre su importancia. Hay algo que todos podemos hacer para ayudar al planeta: vivir con sencillez pues recorta el consumo, lo que Serge Latouche reivindica así: “Vivir mucho mejor con mucho menos”. El economista francés propone el “decrecimiento”, es decir “auto limitar el consumo y acompasar el gasto de los recursos al ritmo de su regeneración”. El consumo desenfrenado de vehículos, artículos electrónicos y hogareños, alimentos, ropa y calzado alentado por la publicidad es el principal responsable del desastre ambiental de nuestra gran casa. No es que debamos volver a vivir como nuestros abuelos, sino aprender a satisfacer nuestras ansiedades fuera de las compras. Porque el “shopping” brinda alegrías y pacifica espíritus, al menos por un tiempo, pero hiere de muerte al planeta. Vivir sencillamente era lo que el apóstol Pablo le proponía a los habitantes de Tesalónica: “Pónganse como objetivo vivir una vida tranquila, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen con sus manos”. ¿Algo más? “Mi gran aspiración siempre ha sido predicar la Buena Noticia donde nunca antes se ha oído el nombre de Cristo”, le escribió a los romanos. Al hablarle a los corintios sobre la vida actual y la venidera, Pablo sintetizó: “Nuestro objetivo es agradarlo a él”. Una vida centrada en lo que Dios quiere nos traerá paz al alma, indispensable para no caer en la trampa del consumismo y así cuidar los recursos naturales.
David Kohler
Pulso Cristiano

4 de mayo de 2013

Rosa Montero

"Lo primero que se me ocurre en una novela es lo que llamo el ´huevecillo´, el germen. Lo segundo es cómo suena, un sonido integral: si tiene tiempos largos o tiempos cortos, si tiene diálogos o no, si está en presente o en pasado; la voz narrativa. Es como una música que oyes. Y luego está esa capacidad para acercarse a ese sonido y plasmarlo. Hay que tener dominio del cepillo del carpintero para luego conseguir la pata torneada. Cuando ya eres mayor y has aprendido más, es más fácil. En mis últimos libros me acerco mucho más al sonido que en los primeros, cuando no lo conseguía y se me escapaba".

14 de abril de 2013

By Elias Rubio

My dad, my friend

My father, my dad, my friend
He was healthy and strong
But now it seems to come to an end
Every day seems like the last
He´s hurt and in pain
It´s always slow, never fast
He cries and screams
It hurts me too
The pain and suffering,
I hope it ends soon
The tears in my eyes come back everyday
His pain, I wish it was mine
So he wouldn´t suffer, day after day
He fears he´ll die
any time now
But God will provide
Only he knows at what time
But I love Dad still
And always will

6 de marzo de 2013

Esos médicos cubanos...


LA DEMONIZACIÓN DE HUGO CHÁVEZ
            Por Eduardo Galeano

Hugo Chávez es un demonio. ¿Por qué? Porque alfabetizó a 2 millones de venezolanos que no sabían leer ni escribir, aunque vivían en un país que tiene la riqueza natural más importante del mundo, que es el petróleo. Yo viví en ese país algunos años y conocí muy bien lo que era. La llaman la “Venezuela Saudita” por el petróleo. Tenían 2 millones de niños que no podían ir a las escuelas porque no tenían documentos. Ahí llegó un gobierno, ese gobierno diabólico, demoníaco, que hace cosas elementales, como decir: “Los niños deben ser aceptados en las escuelas con o sin documentos”.

Y ahí se cayó el mundo: eso es una prueba de que Chávez es un malvado malvadísimo. Ya que tiene esa riqueza, y gracias a que por la guerra de Iraq el petróleo se cotiza muy alto, él quiere aprovechar eso con fines solidarios. Quiere ayudar a los países suramericanos, principalmente Cuba. Cuba manda médicos, él paga con petróleo. Pero esos médicos también fueron fuente de escándalos. Están diciendo que los médicos venezolanos estaban furiosos por la presencia de esos intrusos trabajando en esos barrios pobres.

En la época en que yo vivía allá como corresponsal de Prensa Latina, nunca vi un médico. Ahora sí hay médicos. La presencia de los médicos cubanos es otra evidencia de que Chávez está en la Tierra de visita, porque pertenece al infierno. Entonces, cuando se lee las noticias, se debe traducir todo. El demonismo tiene ese origen, para justificar la máquina diabólica de la muerte.

12 de febrero de 2013

Nuevos rumbos

Yo quiero viajar lo más lejos posible
Quiero alcanzar la alegría que hay en mi alma,
Y cambiar las limitaciones que conozco
Y sentir como crecen mi espíritu y mi mente.

Yo quiero vivir, existir, "ser",
Y oír las verdades que hay dentro de mí.
Doris Warshay
 

3 de enero de 2013

Primera semana del año

Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las formas que puedas, en todos los lugares que puedas y en todos los momentos que puedas, a todas las personas que puedas, durante todo el tiempo que puedas.
John Wesley

22 de diciembre de 2012

ARTE

"Todo conocimiento humano procede del arte. Toda capacidad procede de la capacidad artística del ser humano, es decir, de ser activo creativamente. ¿De dónde iba a proceder si no? El concepto de ciencia es sólo una ramificación de lo creativo en general. Por esa razón hay que fomentar una educación artística para el ser humano."
 

Joseph Beuys. Cada persona, un artista.

11 de noviembre de 2012

La música española es africana...

“Ignorar la trama interétnica de España supone legitimar el modelo político impuesto a partir de los Austrias, que pretende borrar la diversidad en aras de una homogenización. Felizmente, el Estado no ha sido tan absolutista como él mismo se soñaba. Si estudias la Gran Redada de 1749, que pretendía reeducar a todo el pueblo gitano, ves que ni siquiera se consiguió su apresamiento general. Muchos gitanos huyeron o fueron protegidos por las autoridades locales. Si hubiera triunfado la redada y sus propósitos, hoy no tendríamos flamenco.
Consciente o inconscientemente, nuestros gobernantes se mueven por un odio a la cultura, que siempre desvela verdades incómodas. Con ser grave, la subida del IVA no es lo principal. Sí lo es su negativa a responsabilizarse de la pobreza, la ignorancia y la violencia que traen sus decisiones. Han secuestrado la soberanía popular y desprecian todo lo que sea fluido, plebeyo, mestizo”.

Santiago Auserón (Zaragoza, 1954), El ritmo perdido (Península).

4 de junio de 2012

Hay que decirlo, che


ESTAMOS VIVOS PORQUE LA DOLARIZACIÓN FRACASÓ

Por Roberto Caballero


Mientras el gobierno enfrenta una corrida cambiaria con métodos heterodoxos y relativo éxito, se cumplen diez años de la última utopía neoliberal: la adopción del dólar como moneda para la Argentina. De Mitre y Pablo Rojo a la revolución de los Estados Unidos. Reflexiones alrededor del billete fetiche de una élite que nunca confió en su país.


“Estas no son horas de perfeccionar cosmogonías ajenas, sino de crear las propias. Horas de grandes yerros y de grandes aciertos, en que hay que jugarse por entero a cada momento. Son horas de biblias y no de orfebrerías.”

Raúl Scalabrini Ortiz, El hombre que está solo y espera.

Cuando la Convertibilidad ya había estallado por los aires, los economistas ultraortodoxos del menem-cavallismo propusieron la dolarización total de la economía como última tabla de salvación. Ocurrió hace apenas diez años. El principal impulsor del proyecto era una joven brillante de la JP de los ’70, llamado Pablo Rojo, reciclado 20 años después en defensor dogmático del Consenso de Washington. Los que pensaban que era viable, justificaban la propuesta en una ventaja de tipo cultural: los argentinos querían dólares. Para qué ir contra la corriente, si la sociedad ya lo había adoptado para hacer negocios o ahorrar. En el fondo, lo que Rojo planteaba era rendirse ante la evidencia, ceder toda soberanía monetaria y gozar de los presuntos beneficios de asociarse a la mayor economía planetaria, asumiendo que el futuro estaba en Roma y no en la Galia. Es decir, aceptar como destino el ser colonia de una potencia próspera y hegemónica.


La idea no era nueva. Bartolomé Mitre había planteado algo parecido más de un siglo antes, aunque para la Generación del ’80, las relaciones carnales debían ser con el Reino Unido y no con los Estados Unidos. Como se ve, a través de las distintas épocas, las élites nacionales se caracterizaron por tener una visión antinacional de la resolución de los problemas. Pero, sobre todo, antipopular. La factoría inglesa que proponía Mitre como país resolvía la razón de ser de los dueños de las materias primas que el Reino Unido necesitaba y punto. Era un gran país-estancia donde el gauchaje bárbaro y la inmigración se limitaran a ser mano de obra esporádica y barata según la suerte de la cosecha. Una nación rica de gente pobre, que dos fenómenos políticos democráticos y populistas como el yrigoyenismo y el peronismo pusieron definitivamente en crisis con la industrialización moderna.


Puede decirse que el planteo de Rojo en 2002 fue la última utopía neoliberal de los ’90. Una década donde resignamos el patrimonio público, debía rematarse con la renuncia a la moneda propia. Si no teníamos el petróleo, el agua y los trenes, ¿para qué conservar el peso? Cada tanto, la derecha tiene una fiebre refundacional del país. Mitre llamó a su gobierno “Proceso de Organización Nacional” y Videla a su dictadura genocida “Proceso de Reorganización Nacional”. Menem se levantó un día y dijo que el dólar valía un peso, y diez años y un 25% de desocupados después quiso, a través de su alter ego Rojo, convencernos de que lo mejor era cristalizar para siempre esa sociedad desigual, dolarizando por completo la economía. Por suerte, la historia tomó otro rumbo, sino estaríamos como Ecuador, que aún con Rafael Correa no puede sacudirse el ancla de haber atado su moneda a la estadounidense. Si estamos vivos para contarlo es porque el plan neoliberal de los Menem, los Cavallo y los Rojo fracasó en la Argentina.


Pero ninguna idea, por impracticable que parezca, hunde sus raíces en la irracionalidad absoluta. Nuestras élites tienen como fetiche al dólar porque creen que el billete verde explica a los Estados Unidos y no a la inversa. Para ellos, fue el dólar el que produjo una economía estable, sin conflictos sociales, ni sindicatos y donde los empresarios son algo así como los pastores de un Dios que bendice la riqueza. Esta suposición los convenció de que importando su moneda se adquieren también las virtudes de un modelo exitoso, como si quien comprara una tablet se convirtiera en Bill Gates. Es casi una mirada de turista, por lo superficial, pero se ha vuelto dogma en todas las escuelas de negocios nacionales. En realidad, esta visión elude lo fundamental: fueron los patriotas revolucionarios de los Estados Unidos los que inventaron al dólar y no al revés. Los mismos que se independizaron del Reino Unido del cual era devoto Bartolomé Mitre y derrotaron a los algodoneros esclavistas del sur para construir un país industrial en serio, que así llegó a liderar el capitalismo mundial. Esa es la historia verdadera que está detrás del dólar, cualquier otra explicación sobre su valor o eficacia que no la contemple, responde al pensamiento mágico.


Hoy que la economía estadounidense atraviesa su peor crisis desde 1930, cualquiera puede advertir que incumple con todos los requisitos que el FMI exige a sus países miembros. Básicamente, gasta lo que no produce y es altamente deficitaria. Si China decidiera hoy poner a la venta los bonos del Tesoro americano en su poder, Estados Unidos quebraría. Cuando se les pregunta a los funcionarios de la Reserva Federal por este escenario, no responden diciendo que su Indec es infalible, que su balanza es óptima o que hay equilibrio de cuentas. Miran fijo y amenazan: “China nunca va a hacer eso, porque China sabe que los Estados Unidos tiene el mayor ejército del planeta.” En ese punto, toda la teoría económica se hace trizas. O, mejor dicho, comienza a escribirse con pólvora. O con la punta de un dron, para estar con la última tecnología. Y el libre comercio tan declamado se vuelve un juego de TEG, aunque en escenarios reales.


Pero volvamos a la élite argentina y su afán por sacralizar el dólar. Es evidente que quiere comprar hecho o, mejor dicho, pretende pescar sin mojarse el traste. Como si entre el proceso y el resultado obtenido no hubiera historia que aprender. El día que quieran ponerse a la cabeza de un país que incluya a los 40 millones de habitantes y se sumen a un proceso de desarrollo en consecuencia, es probable que dejen de pensar en dólares y lo hagan en pesos. La burguesía paulista es un buen ejemplo de eso. Sus integrantes se sienten cabeza de una nación. Desacoplaron su economía del dólar y nadie en Brasil piensa en otra cosa que no sean reales. “Son más nacionalistas”, dicen algunos. Quizá. O más vivos.


Es menos complejo explicar por qué las clases subalternas argentinas atesoran en dólares. Esa misma élite que no confía en la moneda propia, convirtió a la economía local en una montaña rusa, cuando no en una timba constante. Del Rodrigazo a las hiperinflaciones se confiscó a casi todo el mundo para favorecer y perjudicar siempre a los mismos. Acá robaron los gobiernos y también los bancos. La gente ahorra en dólares por lo que “puta pudiere”, misma razón por la que el empresario agrega un 20% al precio de cualquier producto, el ruralista especula reteniendo en la silobolsa y el supermercadista desabastece. Siempre es por lo que “puta pudiere”. Es una filosofía del día a día heredada del espanto, que nueve años de economía expansiva, inclusiva y relativamente estable del kirchnerismo no lograron desterrar aún. Son nueve años contra 70 de cosas mal hechas. Nueve años contra 70 donde el Estado, en manos de civiles o militares, defendió los intereses del privilegio, y no los del bien común.


El gobierno enfrenta ahora con políticas heterodoxas una furiosa corrida cambiaria, alentada por el lobby devaluador. El modo es novedoso hasta para el kirchnerismo. Con Martín Redrado en el BCRA, se inyectaban dólares en el mercado hasta que bajaba la cotización y después se recompraban con éxito. Cristina Kirchner decidió esta vez que no se toca un solo dólar de las reservas. Secó la plaza con una decisión política. Por el momento, el dólar blue o recontranegro que cotiza en las tapas de Clarín y La Nación no afectó el precio de los productos del supermercado: las cosas no aumentaron el 30% que hay de diferencia entre el dólar oficial y el inhallable azul. Es toda una novedad. Y una buena señal. Falta, a su vez, que los exportadores de granos liquiden 8000 millones de dólares, con lo cual volvería la liquidez. Todo indica que terminarán haciéndolo a un dólar más cerca de los 4,50 pesos que de los 6 que proponen los titulares de los diarios. El presupuesto hablaba de un dólar a 4,80 pesos para este 2012. La impresión es que si el gobierno logra torcerle el brazo a los especuladores, algo muy parecido a una economía predecible se estará consolidando a los ojos de todos. Lo que está en juego, entonces, ya no es el valor del dólar o si hay que pesificar la vida. La democracia está batallando para recuperar la soberanía monetaria. Ante un mundo que se desploma, se trata de confiar más en la fuerza de la propia Galia que en la Roma en crisis.


El desafío produce vértigo pero también esperanza.

23 de mayo de 2012

Entre levante y poniente...

EMMANUEL

Entre levante y poniente,

cuando la oscuridad me devora los talones
o la felicidad suspende la duda momentáneamente,
montado en rieles o disperso como un cometa,
rudo o cauto,
erizado o suave,
sangrando o quemando el corazón en un altar de barro,
el alma mía que te conoce y desconoce
no sabe encontrarse sin buscarte
ni sabe respirar fuera del aire de tu boca.

Tomado de: http://lucasmagnin.blogspot.com.ar/

25 de marzo de 2012

POSTURA

"La cobardía hace la pregunta: ¿es seguro?
La conveniencia hace la pregunta: ¿es político?
La vanidad hace la pregunta: ¿es popular?
Pero la conciencia hace la pregunta: ¿es correcto?
Y llega el momento en que uno debe tomar una posición
que no es segura, ni política, ni popular.
Pero uno debe tomarla...porque es la correcta."
-Martin Luther King-

15 de marzo de 2012

Verdad

No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más. 
Thomas De Kempis (1380-1471), teólogo alemán.

29 de diciembre de 2011

Termina el año... TIEMPO DE DAR GRACIAS

"Da gracias, por la vida misma. Aunque la tuya no sea la más perfecta, Dios te la dio y el tenerla es ya un milagro, aprende a valorarla para hacerla llevadera, no hagas de ella algo vano y vacío.

Da gracias por el aire que respiras, es tan natural y vital y ni cuenta te das de que sin él con seguridad no vivirás. Por cada respiro que des recuerda y ten presente que Dios lo creo pensando en ti.

Da gracias por la noche, Dios la creo para darnos descanso, para que la tierra repose sobre el afán del día, y es cuando realmente puedes relajarte para poder reponer fuerzas para seguir adelante.

Da gracias por las pruebas que llegan a ti, no te lamentes cuando éstas llegan, las pruebas purifican tu espíritu y te hacen mas fuerte para enfrentarle a la vida.

Da gracias por lo que eres, no te quejes de que no siempre es cómo quieres, Dios permite todo lo que llega a tu vida, pero lo permite porque tiene su razón de ser, nada pasa solo porque sí, al final verás y entenderás la razón. Tu solo da GRACIAS!"
(Rebeca Knowles)

15 de noviembre de 2011

Ecologismo y Biblia

Recuperar la relación con la tierra
Recuperar la relación con la tierra
 
Miguel Wickham, autor de  Ecología y Cristianismo , confronta a la iglesia a ser agente restaurador del hombre con Dios, con el prójimo y con la naturaleza.
14 DE NOVIEMBRE DE 2011, MADRID
 La relación entre la naturaleza y el hombre no ha sido tenida en cuenta lo suficiente en nuestra sociedad, y la iglesia tampoco se salva de esta actitud. Eso es lo que cuenta Miguel Wickham,  graduado en geografía por Oxford que dirige la educación secundaria en la International School en Madrid. Este cristiano evangélico, miembro de la iglesia de La Elipa (Madrid) , es autor junto a su padre Pablo Wickham de  Ecología y Biblia , un libro en el que desafía a la iglesia a una interpretación adecuada de su papel en la tierra con respecto a la naturaleza.

Para Wickham,  el hombre ha perdido su mentalidad ecológica. En parte porque vive aislado de la naturaleza, “entre cemento y cristal”, dice en la entrevista realizada por Beatriz Garrido para Protestante Digital.

Este aislamiento ha llevado al hombre a perder contacto con la tierra. Ya casi no sabemos de donde proceden los alimentos que consumimos. Pero además, a nivel religioso, se ha perdido la consciencia de la relación espiritual con la tierra. “Ya no pensamos en lo que la tierra nos provee, ya no lo apreciamos, y no nos damos cuenta que tiene que ver con nuestro Dios, que es quien mantiene esto.  Es como un suicidio del hombre que quiere romper con todo”,  añade.

 NUEVA CONCIENCIA ECOLÓGICA
Para Miguel Wickham,  es necesario formar una nueva conciencia ecológica . “Tenemos que retomar el camino correcto en nuestra sociedad. La crisis es un parón, parece que la tierra dice 'basta' -sugiere-. Nuestra relación con los recursos debe cambiar porque hay un límite”.

¿Podría este cambio de mentalidad comenzar en las iglesias? En opinión de Wickham así debería ser, ya que es Dios quien “en la Biblia habla de reconocerle y darnos cuenta de que todo viene de él”.

No se trata sólo de enseñar cómo reciclar, sino de algo más profundo . “La acción genuina ecológica tiene que salir del centro de nuestra fe. Debe haber un cambio de vida hacia lo sostenible  (…) La crisis ecológica es espiritual, por tanto, necesitamos un arrepentimiento y una conversión a Dios”. Este regreso al creador serviría para reconocer que la tierra “no fue creada para nosotros, sino para gloria suya”, explica Wickham.
(Tomado de Protestante Digital)