VERONICA ROSSATO

30 de septiembre de 2012

Budín de pan en la Rivera

No he vuelto a comer budín de pan como aquel de 1976. Esta receta forma parte de los días transcurridos en el Campo de la Rivera. Algunos gendarmes colaboraron para que las cáscaras de las naranjas que ellos comían y los restos del pan que comíamos nosotros se convirtieran en un bocado dulce. Una de las compañeras tenía dinero en el bolsillo en el momento que la secuestraron y los guardias pudieron tomarlo para comprar leche, azúcar, huevos y pasas de uvas. No participé en la elaboración del enorme budín de pan (que no conoció el baño María sino que se cocinó en una asadera), pero recuerdo nítido el delicioso sabor agridulce de esos trocitos de cáscara de naranja.

Ingredientes:

400 gramos de miga de pan
1 litro de leche
5 huevos
250 gramos de azúcar
uvas pasas, a gusto
azúcar para acaramelar
Trocitos de naranja confitada (o cáscara de naranja)


Preparación:

Colocar en un recipiente la leche y la miga de pan para remojarla, despedazándola bien con las manos.
Batir aparte los huevos con el azúcar, agregarlos a la miga remojada, por último incorporar las uvas pasas y los trocitos de naranja, mezclar y colocar en molde acaramelado.

Se cocina a baño María aproximadamente durante una hora.

16 de septiembre de 2012

Entrevistadora entrevistada

La otra cara de la noticia 

V. Rossato: "Mi historia es sólo una de miles, y puedo contarla"

V. Rossato: "Mi historia es sólo una de miles, y puedo contarla"
 
Primera de una serie de conversaciones con los miembros del equipo de redacción de Protestante Digital. Los rostros que están tras las noticias que publicamos.
13 DE SEPTIEMBRE DE 2012, CÓRDOBA (ARGENTINA)

 ¿Qué personas hay detrás de las noticias de este diario? Empezamos una serie de entrevistas que nos llevarán a conocer mejor a las personas que forman el equipo de redacción de Protestante Digital. Verónica Rossato  es probablemente la redactora con más historias que contar, de su propia vida. Ha residido en 3 continentes diferentes, ha conocido de cerca diferentes formas de acción política e incluso puede explicar de primera mano cómo es la experiencia de vivir un secuestro. Escribir ha sido su forma de narrar lo que pasaba a su alrededor. A lo mejor por ello, cree que el periodismo debe servir a la transformación de la sociedad.
 
   P.- Antes que nada hay que aclarar que aunque escribes para este medio español, eres argentina y ahora mismo vives en la ciudad de Córdoba. ¿Qué cosas frescas puedes aportar escribiendo desde allí?
  R.- Como editora de noticias, hago un trabajo muy relacionado a la información disponible en Internet. En cuanto a los reportajes propios, intento revelar lo más sobresaliente de Argentina y, en alguna medida, de otros países Latinoamericanos.
 
   De entre todo lo que pasa por tus manos, ¿qué tipo de reportajes te ilusionan más, con qué temas te sientes especialmente a gusto?
  En el ejercicio de mi profesión siempre he trabajado temas relacionados a las Ciencias Sociales, en revistas dominicales o suplementos especiales de diferentes periódicos. No he sido una periodista que va detrás de la noticia diaria. Más bien me he dedicado a hacer entrevista y elaborar reportajes que tienen que ver con el ser humano en su contexto sociocultural. Me interesan también temas relacionados a la salud integral, la psicología, el arte.
 
   En tu vida has viajado mucho y has vivido en varios países, ¿pudiste siempre encontrar alguna forma de poner en práctica el periodismo?
  Mi vida itinerante comenzó por causas de fuerza mayor, como suele decirse. Tuve que salir de Argentina siendo joven, como exiliada política, cuando era estudiante de Ciencias de la Comunicación. Comencé a trabajar en periodismo desde ese momento y lo he seguido haciendo, aunque desde que conocí al Señor el ejercicio ha sido de otra manera.
 
   Participas en un programa cristiano de “familias cuidadoras” y convives muchas horas con dos niños que son de unas calles más allá de donde tú vives. Explícanos algo sobre estos dos chavalines.
  Nuestra iglesia, situada en el barrio Alberdi, ha aceptado el desafío de desarrollar el programa “MANA”, financiado por iglesias bautistas alemanas, que se fundamenta en la defensas de los derechos del niño. Por medio de “familias cuidadoras” son beneficiarios del programa niños que están en riesgo social. En la iglesia tenemos un “merendero” al que llegan cada tarde unos 35 niños de “Villa Páez”, zona vecina que antiguamente era de chabolas y, si bien ahora ha cambiado su aspecto, sigue siendo una zona marginal, con mucha delincuencia y drogadicción. El programa cubre los gastos de educación de los niños que ingresan al programa (hasta ahora son 7) y la idea es que ellos tengan la experiencia de convivir varias horas a la semana con una familia cristiana, reciban la contención emocional que en sus hogares no tienen y sean evangelizados de un modo natural. Ante la falta de más familias, yo he asumido este rol con un niño y una niña de 9 y 10 años respectivamente, y la verdad es que está resultando un gran desafío. No soy docente y debo guiarlos las tareas escolares, no entiendo de fútbol y debo acompañar al niño en su entusiasmo y práctica deportiva, tengo un presupuesto muy ajustado y debo preparar para ellos comidas ricas y nutritivas. No imaginé estar en esta situación, pero es la tarea que Dios me ha encomendado para este tiempo y él me da las fuerzas para continuar. De momento, mi compromiso es hasta fin de año.
 
   Habrás visto muchos diferentes tipos de iglesia, en todos los sitios donde has estado… ¿Cómo te sientes en la que estás ahora? ¿Cómo sería tu modelo de iglesia ideal?
  Al regresar del campo misionero visité varias iglesias y no me sentí a gusto en ninguna. Llegué a pensar que no existía la comunidad de fe que yo estaba buscando, sin estructuras religiosas que ahogan la fe genuina y la gracia de Dios. El mensaje de Jesús, el evangelio, es simple y es un llamado a la acción. Creo que muchas iglesias han “perdido el Norte”, se han convertido en empresas más o menos prósperas, no influyen en la sociedad y no ven más allá de las cuatro paredes de sus templos. Me quedé en esta comunidad de fe porque su pastor, Rubén Amestoy, entiende que el evangelio es integral y los cristianos tenemos una responsabilidad social. Coincido con esta visión.
 
   Argentina ha reiniciado una etapa de democracia en 1983. Desde Europa oímos muchas opiniones sobre la situación política allá. De forma muy concisa, ¿cómo describirías la sociedad argentina actual? ¿Es una democracia estable y que crece, según tu opinión?
  América Latina en general tiene una historia de violencia, desde los procesos violentos de colonización, luego centralización del poder, represión, obstáculos a la participación política. Vivimos en democracia pero con fantasmas de formas represivas del pasado. El gobierno actual en Argentina tiene una visión de país auténticamente democrático pero se enfrenta a la resistencia a cambios efectivos, ya que los sectores dominantes no quieren “perder tajadas de la torta”. Lamentablemente, percibo cada vez más oposición al gobierno de Cristina Fernández, tanto de parte de aquellos sectores que entienden lo que está pasando (y ofrecen resistencia) como de una mayoría mal informada, víctima de la campaña de desinformación orquestada por medios en manos de sectores que ostentan el poder económico y quieren perpetuar el escenario de desigualdades.
 
   Cuando estudiabas en la Universidad entraste a formar parte de un partido comunista maoísta. Eso llevó a que incluso fueras secuestrada por las fuerzas paramilitares que actuaron durante la dictadura militar (1976-1983) porque estabas en las listas de estudiantes militantes de extrema izquierda. Estuviste 45 días encerrada en una celda, ¿cómo fue aquello?
  ¡Qué difícil de resumir en pocas líneas! Creo que es un tema que da para una entrevista completa, pero puedo expresar algo con total convencimiento: Aunque no conocía a Dios, él me guardó, me protegió, me sostuvo. Tardé muchos años en poder elaborar esa experiencia traumática, pero no dejo de considerar que también para mi familia fue terrible, ya que hasta el día en que me dejaron en libertad ellos no sabían si continuaba con vida. Mi historia es sólo una de miles, y puedo contarla. Hay 30.000 argentinos desaparecidos, y otros miles en países hermanos. No quiero mirar atrás sino vivir el hoy en defensa del mañana.
 
   Te convertiste a la fe cristiana ya de adulta, en Paraguay. ¿Cómo decidiste seguir a Jesús, y por qué?
  Oh, oh… Otra pregunta difícil de resumir, pero voy a intentarlo. Luego de 20 años de búsqueda espiritual por caminos errados, habiendo llegado a un punto de angustia y destrucción psicofísica que me hacía desear la muerte, alguien a quien pedí ayuda me invitó a ir a una iglesia evangélica. El cristianismo estaba fuera de toda consideración para mí porque lo identificaba con lo que había conocido de niña y en la adolescencia dentro del Catolicismo. Sin embargo, accedí a ir “para ver qué pasaba”. Al abrir la puerta de aquel moderno edificio donde había personas alabando a Dios, sentí algo muy especial, como un baño de paz, y me dije: “Por fin he llegado”. Con esa convicción entré y pasé al frente cuando hicieron un llamado a la oración. En cuanto el pastor oró por mí, sentí que las rodillas se me aflojaban y el deseo de entregar a Dios todo peso fue tan grande como la confianza que me envolvía. Caí al piso y quien me ayudó a levantarme luego resultó ser una conocida a quien yo intentaba siempre venderle la revista que hacíamos con una amiga, dirigidas por un chino taoísta. Hasta hoy somos amigas.
 
   Más adelante decidiste que querías formarte en teología y después viniste para España. ¿Cómo definirías tu relación con nuestro país?
  En efecto, inmediatamente comencé a participar en las clases bíblicas para nuevos convertidos y al comenzar el nuevo año ingresé en el Instituto Teológico de las Asambleas de Dios. Aunque no pude continuar los estudios allí porque los horarios de clase se superponían con mi trabajo como periodista, seguí haciendo cursos en el centro de estudios bíblicos de la iglesia. Al cabo de unos años, cuando ya Dios había hecho una obra de “recomposición” en mí, quise dedicarme por entero a servirle e ingresé a un centro de capacitación misionera transcultural, con la visión de trabajar entre musulmanes. Luego de un viaje exploratorio a España y Marruecos, decidimos con mis líderes locales establecerme en España para trabajar con una iglesia local. Inicié un ministerio con árabes en una iglesia que había solicitado colaboración, pero resultó que si bien el pastor tenía carga por los musulmanes que llegaban a la obra social, la congregación no estaba preparada para dar un paso más. Mi experiencia misionera comenzó con un fracaso y continuó con muchas dificultades. Realmente los cinco años pasados en España fueron difíciles, sobre todo por falta de apoyo económico, pero aprendí mucho, sirvió de preparación para la obra en Marruecos. En Málaga pude integrarme a una pequeña comunidad que lideraba el pastor Miguel Rueda, un siervo íntegro, un ejemplo de vida que no olvidaré. Él y su esposa Encarni fueron una preciosa provisión de Dios en aquel tiempo. Con su apoyo y cobertura espiritual inicié luego la etapa en el norte de África. Miguel falleció a poco de regresar yo a Argentina.
 
   Has estado en Marruecos y en el Sahara Occidental. ¿Qué te ha marcado de esa experiencia?
   He quedado ligada a estos pueblos tan hospitalarios. Se trata de sitios donde prevalece la injusticia. Se hace palpable la evidencia de que el Islam no da respuestas válidas para la vida de las personas sino que las esclaviza y hunde en el temor y la superstición. Por otra parte, la riqueza cultural me ha impactado y sigo reflejando esto en algunos escritos. Tal como estamos haciendo con estos niños beneficiarios del programa MANA, la mejor manera de llegar con el mensaje del evangelio a estas personas es dar un testimonio de vida. Al ver ellos cómo se desarrollan las relaciones familiares y entre los miembros del equipo, se dan cuenta de que hay algo especial en los cristianos. Y Dios hace la obra.
 
   Aparte del trabajo con niños, tu otra gran pasión es la creación literaria. De hecho, está a punto de salir tu primera novela, “Marruecos, amor y canela” (Ed. Logos). ¿De qué va?
  No diría que el trabajo con niños es mi gran pasión sino lo que Dios me ha dado para hacer en este momento. De hecho, dedicarme a ellos me resta tiempo y energías para otras tareas, lo cual me ha ocasionado algunos problemas. Es cierto, no puedo dejar de escribir. Sea periodismo o literatura, siempre surge algo. “Marruecos, amor y canela” trata de la vida de Gabriella, una joven periodista que lleva años buscando la plenitud espiritual. Cree poder encontrarla en Marruecos, donde es enviada por una revista italiana. Allí vivirá días embriagadores, plenos de sensualidad, sonidos y sabores exóticos y también conocerá a Youssef, en quien percibe la paz que ella tanto anhela... Agradezco a Editorial Logos, de Alicante, su interés por publicarla.
 
   También has escrito un libro de recetas entremezcladas con historias, que ha sido presentado en la Feria del Libro de Córdoba… Suena bien, ¿cómo funciona eso?
  “Historias con sabor” es una recopilación de textos –varios de ellos disponibles en mi blog,  veronicarossato.blogspot.com - y recetas de cocina del norte de África. Lo ha publicado la editorial Diosmío, de la ciudad de Córdoba, que hace libros artesanales, uno por uno, como objetos en sí. La tirada es de 300 ejemplares numerados y confío en que habrá que reeditar. Este sistema de trabajo es una buena alternativa para publicar al margen de las grandes editoriales que difícilmente se interesan por escritores noveles. Además es una manera de revalorizar el libro como producto cultural.
 
   Ya acabando, explícanos cómo llegaste a entrar en contacto con Protestante Digital para acabar siendo redactora y miembro del Consejo de Redacción de este diario.
  Justo antes de trasladarme a Marruecos conocí a Luis Ruiz en un encuentro de ALEC, la Asociación Latinoamericana de Escritores Cristianos, realizado en Pinos Reales, Madrid. Luego él me invitó a participar en ADECE, Alianza de Escritores y Comunicadores Evangélicos y de esta forma seguimos relacionados. Cuando en el verano de 2009 Pedro Tarquis le comentó que necesitaban el aporte de un periodista profesional, Luis me recomendó.
 
   Y por último, mirando al futuro, ¿cómo te imaginas P+D en cinco años?
  Aunque resulta aventurado imaginar el futuro de algún proyecto en España, veo de qué manera P+D crece al margen de la crisis, se posiciona como medio, tiene cada vez más visitantes, de modo que Dios está detrás – o delante- de esto y seguirá permitiendo su desarrollo.
 
 
Autores: Joel Forster
© Protestante Digital 2012
 

26 de agosto de 2012

Colonia Caroya five o’clock


Al tío Ian le decían “el inglés”. De padre escocés y madre italiana, en su casa predominaba la cultura paterna. Él  y Lolo –prima hermana de mi mamá- tenían varios hijos y como nosotros también éramos un montón, cuando íbamos de visita la mesa para el almuerzo era kilométrica. Para beber había jarras con leche y otras con jugo de tomate, al que cada uno podía añadir sal y pimienta a gusto.
Doña Paulina, la madre de “el inglés”, vivía en Colonia Caroya, en una casa con huerta y parrales, sulky y peones que nos llevaban a pasear por las calles arboladas con acequias a los lados. A la cinco de la tarde, la italiana servía el té con scons y lemon cheese, en vajilla inglesa.
Mis hermanas y yo aprendimos a hacer los scons en casa. Nos encantaba llenar las asaderas del horno de bolitas de esta masa tan fácil de hacer y de rápida cocción. No sé si la receta era la clásica o había sufrido alguna adaptación para hacerla más práctica (mi mamá es muy práctica), pero para nosotras era la ideal.
Y aún hoy, mi mamá prepara el lemon cheese (“sólo con limones caseros -los únicos sin pesticida- porque se usa la cáscara rayada”) y reparte frascos entre sus hijos, vivan donde vivan.


Scons
Ingredientes:
3 tazas de harina leudante, 8 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de manteca, 1/2 taza de leche con una pizca de sal, 1 huevo (opcional).
  
Preparación:
Unir todo sin amasar. Poner pequeños bollitos sobre asadera enmantecada, bien separaditos porque crecen.
12 minutos en horno caliente. Comer tibios, con lemon cheese o mermelada de naranja.

Lemon Cheese
Ingredientes: 
1 limón, 1 taza (de té) de azúcar, 1 cucharada colmada de manteca, 1 huevo.        

Preparación:
Colocar en una cacerola, la manteca, ralladura, jugo de limón y azúcar. Mezclar y llevar a fuego suave. Revolver hasta que se mezcle bien. Continuar revolviendo unos minutos fuera del fuego para bajar la temperatura. Agregar el huevo bien batido y volver al fuego, sin dejar de revolver, por unos diez minutos.
Guardar en la heladera.           

24 de agosto de 2012

QUIERO GUARDAR ESTA HISTORIA EN MI CORAZÓN Y EN MI BLOG

El último deseo de una niña calma la sed en África y salva 60 mil vidas: La campaña de Rachel Beckwith , fallecida con 9 años, es la mayor que ha vivido "Charity:water", la ONG a la que se ha destinado el dinero.

22 de agosto de 2012

Menonitas en Santiago del Estero, Argentina

Comunidad menonita logra notoriedad en Argentina: Llegaron de México hace 18 años a un territorio de casi 800 hectáreas. Hoy la comunidad está formada por 122 familias.

19 de agosto de 2012

ATTENZIONE!

La falta de ejercicio mata más que el tabaco: El sedentarismo provoca 5,3 millones de muertes al año en el mundo. La medicina advierte que la falta de ejercicio debe tratarse como pandemia.

18 de agosto de 2012

Cocinando

Tengo en el horno un nuevo libro: Relatos con Sabor. 
Sale pronto, muy pronto...

8 de agosto de 2012

LIBROS ARTESANALES

Hay edoriales grandes y pequeñas, algunas que tienen buen ojo para publicar libros exitosos, otras que luchan por seguir publicando aquello que creen que debe ser leído. Algunas tienen buenos diseños de portada, otras necesitarían mejorar en esta área. Pero he conocido sóla una que hace los libros de manera artesanal, uno por uno, con preciosos detalles, como piezas de orfebrería. 

Si quieres asomarte a Editorial Diosmío, búscala en Facebook con ese nombre.

3 de agosto de 2012

Último reportaje de julio 2012

“El protestantismo ayuda a superar el orden colonial en Latinoamérica”: R. Amestoy es especialista en Historia del Protestantismo en el Río de la Plata e Historia de la Iglesia en América Latina.

23 de julio de 2012

MARAVILLOSA ARTESANÍA CON LANA

JORNAL NÓ CEGO: Feltragem no Irã
Este video muestra un quehacer artesanal maravilloso. Un iraní, quinta generación de fieltradores, muestra su trabajo al son de la música...Lo comparto con respeto y admiración. Imperdible!

14 de julio de 2012

Recordando un momento especial en Marruecos

EL REGALO
Ha visto partir a muchos. Lleva meses acompañando a familias amigas que de la noche a la mañana son afectadas por una orden de expulsión que casi siempre involucra sólo al hombre. Esposa e hijos deben vivir el proceso de vender o regalar sus pertenencias, decir adiós a amigos y hermanos en la fe, despedirse de una ciudad, un país, una cultura, un pueblo al que aman. Llegaron allí tras un proceso similar: despedidas y renuncias. En aquel momento –hace muchos años- lo hicieron con el gozo de estar en la voluntad de Dios. Hoy no sienten gozo, pero sí la confianza de que el Todopoderoso no ha perdido el control y que los acontecimientos son los que en su soberanía permite.
Ahora le toca a él. La cita en la jefatura de policía es para mañana. Hablará en perfecto árabe, será cortés y responderá con aplomo y amabilidad a las preguntas. Pero no admitirá chantajes ni amenazas; tampoco firmará ningún documento que lo acuse de violar la ley, de hacer proselitismo, de desestabilizar la paz. No lo hará, sencillamente porque siempre se ha movido dentro de la legalidad, porque ha compartido su fe en Jesucristo con quienes le han preguntado y ha predicado donde lo han invitado.
Duele tener que dejar Marruecos. Su hija ha crecido allí, ha visto nacer de nuevo a muchos hombres y mujeres, ha oficiado bodas entre creyentes magrebíes… Pero lleva meses sabiendo que la hora se acerca. ¿Y si va a parar a la cárcel? “Sería un honor para él”, me dice telefónicamente su esposa. No está angustiada. “Mentalmente estoy preparada”, asegura, aunque son mil los detalles prácticos que le tocará resolver a ella sola, si él es expulsado o encarcelado.
Los creyentes nacionales están siendo presionados, algunos han perdido sus trabajos o fueron repudiados por su familia al ser puestos en evidencia. Pero las raíces de la Iglesia se fortalecen, como la planta que en tiempo de sequía busca nutrientes a mayor profundidad. “No temas, no temas” se repiten unos a otros. “Jehová te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro”.
El Señor está en control y sólo él conoce el cuadro en su totalidad. Hay cambios, movidas inesperadas, o al menos indeseadas. Pero en medio de lo que hoy es incertidumbre, existe un plan. ¿Será que Dios quiere apurar la evangelización de los musulmanes en otros lugares?
España está recibiendo obreros capacitados, que conocen el idioma y la cultura árabe. Un regalo muy especial.

1 de julio de 2012

El libro que aún no escribí


Como a Isabel Allende, “no falta drama en mi vida, me sobra material de circo para escribir…”

21 de junio de 2012

UN HOGAR

Paraguay: mujer cristiana acoge 220 niños en casa hogar: Patricia Bozzano pide dos cosas a sus 220 ‘hijos’: que estudien mucho y que prediquen el Evangelio.

4 de junio de 2012

Hay que decirlo, che


ESTAMOS VIVOS PORQUE LA DOLARIZACIÓN FRACASÓ

Por Roberto Caballero


Mientras el gobierno enfrenta una corrida cambiaria con métodos heterodoxos y relativo éxito, se cumplen diez años de la última utopía neoliberal: la adopción del dólar como moneda para la Argentina. De Mitre y Pablo Rojo a la revolución de los Estados Unidos. Reflexiones alrededor del billete fetiche de una élite que nunca confió en su país.


“Estas no son horas de perfeccionar cosmogonías ajenas, sino de crear las propias. Horas de grandes yerros y de grandes aciertos, en que hay que jugarse por entero a cada momento. Son horas de biblias y no de orfebrerías.”

Raúl Scalabrini Ortiz, El hombre que está solo y espera.

Cuando la Convertibilidad ya había estallado por los aires, los economistas ultraortodoxos del menem-cavallismo propusieron la dolarización total de la economía como última tabla de salvación. Ocurrió hace apenas diez años. El principal impulsor del proyecto era una joven brillante de la JP de los ’70, llamado Pablo Rojo, reciclado 20 años después en defensor dogmático del Consenso de Washington. Los que pensaban que era viable, justificaban la propuesta en una ventaja de tipo cultural: los argentinos querían dólares. Para qué ir contra la corriente, si la sociedad ya lo había adoptado para hacer negocios o ahorrar. En el fondo, lo que Rojo planteaba era rendirse ante la evidencia, ceder toda soberanía monetaria y gozar de los presuntos beneficios de asociarse a la mayor economía planetaria, asumiendo que el futuro estaba en Roma y no en la Galia. Es decir, aceptar como destino el ser colonia de una potencia próspera y hegemónica.


La idea no era nueva. Bartolomé Mitre había planteado algo parecido más de un siglo antes, aunque para la Generación del ’80, las relaciones carnales debían ser con el Reino Unido y no con los Estados Unidos. Como se ve, a través de las distintas épocas, las élites nacionales se caracterizaron por tener una visión antinacional de la resolución de los problemas. Pero, sobre todo, antipopular. La factoría inglesa que proponía Mitre como país resolvía la razón de ser de los dueños de las materias primas que el Reino Unido necesitaba y punto. Era un gran país-estancia donde el gauchaje bárbaro y la inmigración se limitaran a ser mano de obra esporádica y barata según la suerte de la cosecha. Una nación rica de gente pobre, que dos fenómenos políticos democráticos y populistas como el yrigoyenismo y el peronismo pusieron definitivamente en crisis con la industrialización moderna.


Puede decirse que el planteo de Rojo en 2002 fue la última utopía neoliberal de los ’90. Una década donde resignamos el patrimonio público, debía rematarse con la renuncia a la moneda propia. Si no teníamos el petróleo, el agua y los trenes, ¿para qué conservar el peso? Cada tanto, la derecha tiene una fiebre refundacional del país. Mitre llamó a su gobierno “Proceso de Organización Nacional” y Videla a su dictadura genocida “Proceso de Reorganización Nacional”. Menem se levantó un día y dijo que el dólar valía un peso, y diez años y un 25% de desocupados después quiso, a través de su alter ego Rojo, convencernos de que lo mejor era cristalizar para siempre esa sociedad desigual, dolarizando por completo la economía. Por suerte, la historia tomó otro rumbo, sino estaríamos como Ecuador, que aún con Rafael Correa no puede sacudirse el ancla de haber atado su moneda a la estadounidense. Si estamos vivos para contarlo es porque el plan neoliberal de los Menem, los Cavallo y los Rojo fracasó en la Argentina.


Pero ninguna idea, por impracticable que parezca, hunde sus raíces en la irracionalidad absoluta. Nuestras élites tienen como fetiche al dólar porque creen que el billete verde explica a los Estados Unidos y no a la inversa. Para ellos, fue el dólar el que produjo una economía estable, sin conflictos sociales, ni sindicatos y donde los empresarios son algo así como los pastores de un Dios que bendice la riqueza. Esta suposición los convenció de que importando su moneda se adquieren también las virtudes de un modelo exitoso, como si quien comprara una tablet se convirtiera en Bill Gates. Es casi una mirada de turista, por lo superficial, pero se ha vuelto dogma en todas las escuelas de negocios nacionales. En realidad, esta visión elude lo fundamental: fueron los patriotas revolucionarios de los Estados Unidos los que inventaron al dólar y no al revés. Los mismos que se independizaron del Reino Unido del cual era devoto Bartolomé Mitre y derrotaron a los algodoneros esclavistas del sur para construir un país industrial en serio, que así llegó a liderar el capitalismo mundial. Esa es la historia verdadera que está detrás del dólar, cualquier otra explicación sobre su valor o eficacia que no la contemple, responde al pensamiento mágico.


Hoy que la economía estadounidense atraviesa su peor crisis desde 1930, cualquiera puede advertir que incumple con todos los requisitos que el FMI exige a sus países miembros. Básicamente, gasta lo que no produce y es altamente deficitaria. Si China decidiera hoy poner a la venta los bonos del Tesoro americano en su poder, Estados Unidos quebraría. Cuando se les pregunta a los funcionarios de la Reserva Federal por este escenario, no responden diciendo que su Indec es infalible, que su balanza es óptima o que hay equilibrio de cuentas. Miran fijo y amenazan: “China nunca va a hacer eso, porque China sabe que los Estados Unidos tiene el mayor ejército del planeta.” En ese punto, toda la teoría económica se hace trizas. O, mejor dicho, comienza a escribirse con pólvora. O con la punta de un dron, para estar con la última tecnología. Y el libre comercio tan declamado se vuelve un juego de TEG, aunque en escenarios reales.


Pero volvamos a la élite argentina y su afán por sacralizar el dólar. Es evidente que quiere comprar hecho o, mejor dicho, pretende pescar sin mojarse el traste. Como si entre el proceso y el resultado obtenido no hubiera historia que aprender. El día que quieran ponerse a la cabeza de un país que incluya a los 40 millones de habitantes y se sumen a un proceso de desarrollo en consecuencia, es probable que dejen de pensar en dólares y lo hagan en pesos. La burguesía paulista es un buen ejemplo de eso. Sus integrantes se sienten cabeza de una nación. Desacoplaron su economía del dólar y nadie en Brasil piensa en otra cosa que no sean reales. “Son más nacionalistas”, dicen algunos. Quizá. O más vivos.


Es menos complejo explicar por qué las clases subalternas argentinas atesoran en dólares. Esa misma élite que no confía en la moneda propia, convirtió a la economía local en una montaña rusa, cuando no en una timba constante. Del Rodrigazo a las hiperinflaciones se confiscó a casi todo el mundo para favorecer y perjudicar siempre a los mismos. Acá robaron los gobiernos y también los bancos. La gente ahorra en dólares por lo que “puta pudiere”, misma razón por la que el empresario agrega un 20% al precio de cualquier producto, el ruralista especula reteniendo en la silobolsa y el supermercadista desabastece. Siempre es por lo que “puta pudiere”. Es una filosofía del día a día heredada del espanto, que nueve años de economía expansiva, inclusiva y relativamente estable del kirchnerismo no lograron desterrar aún. Son nueve años contra 70 de cosas mal hechas. Nueve años contra 70 donde el Estado, en manos de civiles o militares, defendió los intereses del privilegio, y no los del bien común.


El gobierno enfrenta ahora con políticas heterodoxas una furiosa corrida cambiaria, alentada por el lobby devaluador. El modo es novedoso hasta para el kirchnerismo. Con Martín Redrado en el BCRA, se inyectaban dólares en el mercado hasta que bajaba la cotización y después se recompraban con éxito. Cristina Kirchner decidió esta vez que no se toca un solo dólar de las reservas. Secó la plaza con una decisión política. Por el momento, el dólar blue o recontranegro que cotiza en las tapas de Clarín y La Nación no afectó el precio de los productos del supermercado: las cosas no aumentaron el 30% que hay de diferencia entre el dólar oficial y el inhallable azul. Es toda una novedad. Y una buena señal. Falta, a su vez, que los exportadores de granos liquiden 8000 millones de dólares, con lo cual volvería la liquidez. Todo indica que terminarán haciéndolo a un dólar más cerca de los 4,50 pesos que de los 6 que proponen los titulares de los diarios. El presupuesto hablaba de un dólar a 4,80 pesos para este 2012. La impresión es que si el gobierno logra torcerle el brazo a los especuladores, algo muy parecido a una economía predecible se estará consolidando a los ojos de todos. Lo que está en juego, entonces, ya no es el valor del dólar o si hay que pesificar la vida. La democracia está batallando para recuperar la soberanía monetaria. Ante un mundo que se desploma, se trata de confiar más en la fuerza de la propia Galia que en la Roma en crisis.


El desafío produce vértigo pero también esperanza.

23 de mayo de 2012

Entre levante y poniente...

EMMANUEL

Entre levante y poniente,

cuando la oscuridad me devora los talones
o la felicidad suspende la duda momentáneamente,
montado en rieles o disperso como un cometa,
rudo o cauto,
erizado o suave,
sangrando o quemando el corazón en un altar de barro,
el alma mía que te conoce y desconoce
no sabe encontrarse sin buscarte
ni sabe respirar fuera del aire de tu boca.

Tomado de: http://lucasmagnin.blogspot.com.ar/

20 de mayo de 2012

La herencia

Los argentinos tenemos en el ADN la capacidad de sobreponernos a las crisis, volver a levantarnos.

Hoy hace falta volver a la cultura del trabajo que trajeron los inmigrantes, a quienes Alfredo Palacios enseñaba a leer y escribir en la calle, cuando salían de trabajar en el puerto. 

Necesitamos también políticos como él.

(foto de familia)

10 de mayo de 2012

'BEBA MILAGRO'

Argentina
La ‘beba milagro’ cumple un mes tras certificar su muerte al nacer
Analía Boutet, madre de Luz MilagroArgentina 

La ‘beba milagro’ cumple un mes tras certificar su muerte al nacer


Al insistir sus padres en ver el cadáver, tras 12 horas en la morgue, vieronr que estaba viva. Ha cumplido un mes la "bebé milagro", hija de cristianos evangélicos.

09 DE MAYO DE 2012, RESISTENCIA 

La pequeña Luz Milagros ha cumplido un mes de vida. La mañana en que nació -con sólo seis meses de gestación-, fue dada por muerta, la pusieron en un cajoncito y la llevaron a la morgue del Hospital Julio C. Perrando, de Resistencia, Argentina. Mientras tanto, su madre dormía bajo el efecto de los sedantes suministrados después del parto.
Doce horas más tarde, cuando le quitaron la medicación a la madre, se dirigió junto a su esposo a la morgue. “Quería verla”, dice Analía Boutet, de 29 años y madre de otros cuatro niños. "A mi marido le dijeron que había nacido muy débil y por eso murió, pero el certificado de defunción dice que nació muerta", explica.
En la morgue ocurrió lo inesperado . La encargada del lugar buscó el cajoncito y se los entregó. "Yo tomé aire y miré, sin saber qué iba a encontrar. El cuerpito estaba cubierto por una tela. Le vi la carita, tenía los ojos abiertos y giró la cara y la mano hacia mí. Hizo como un suave quejido. Pensé que estaba loca. Grité: «¡Señora, ¿por qué mi bebe se está moviendo?!» La señora de la morgue se acercó. Ya movía las manos y las piernitas. La levantó y empezó a caminar para la salida, pidiendo ayuda", cuenta Analía. Ella cayó de rodillas.
Analía y su esposo son cristianos evangélicos; y ahora su fe en Dios ha sido renovada por lo que ellos consideran un milagro . Los jóvenes padres explican que el nombre que habían escogido para la beba era Luciana Abigail, pero dadas las circunstancias que rodearon a su nacimiento, los llevó a llamarla  Luz Milagros .

 EVOLUCIÓN FAVORABLE
Le tocó nacer en una provincia en la que casi doce de cada 1000 bebes mueren antes de cumplir un mes. Nació, pero la anotaron con un doble cero. Significa que había llegado a este mundo sin vida. La pusieron en un cajón, lo clavaron y lo guardaron en la morgue. La gran pregunta que nadie puede contestar es qué pasó. Si su corazón latía, debió vencer al frío de la morgue ("tenía escarcha", dice la familia) y finalmente, a pesar de todo, la vida se abrió paso esperando que el amor de sus padres llegase a rescatarla.
Los propios médicos están divididos. Unos dicen que hay un caso único similar ocurrido en Israel, en el que el frío facilitó el menor consumo de oxígeno. Otros creen que un bebé nacido prematuro, sin signos vitales y abandonado a bajas temperaturas, sin alimento ni suero, es imposible que sobreviva, en cuyo caso sería un milagro.
Luz Milagros, la bebé que venció a las estadísticas de mortalidad neonatal, continúa internada, pero con el nuevo hecho excepcional de que a pesar de todo lo ocurrido tiene una evolución favorable dentro de haber nacido con seis meses de gestación. Ya pesa casi un kilo y se alimenta con leche materna. Sus cuatro hermanos cuentan los días que faltan para que puedan tenerla en casa y disfrutarla como alguna vez imaginaron.

Los médicos todavía no hablan de secuelas. Por el momento, según cuentan los padres, no encuentran razones para hablar de daño neurológico. Ni las doce horas que estuvo en un freezer en la morgue, ni el paro cardíaco que tuvo a la semana de nacer parecen haber dejado huellas visibles. Por el momento, mueve todos los dedos de las extremidades y logra visualizar a sus padres. Todos están sorprendidos por la buena evolución de los últimos días. "Se esperaba que para el primer mes recuperara los 870 gramos con los que nació, pero ya está casi en un kilo", se entusiasma Fabián Verón, el padre. Eso sí, por el momento, Luz tiene que tomar una medicación para evitar convulsiones como las que sufrió hace unos días.

 VIVA POR MILAGRO
 Analía Boutet la mira en la sala de terapia intensiva neonatal y no lo puede creer. Ya le permiten alzarla y besarla. Puede hacerlo cada tres horas. La beba toma su leche por sonda. Por lo menos pasarán otros dos meses para Luz pueda dejar el hospital.
Todas las tardes, cuando salen del colegio, sus hermanos, Ramiro, de 5 años, Camila, de 8, Micaela, de 9 y Santiago, de 12, se van con el papá al hospital. La vida familiar de los Verón se vio alterada desde que nació la más chiquita. La mamá pasa todo el día en el hospital: sale de madrugada de Fontana, en las afueras, para llegar a las 6.30 al hospital y ver a Luz. Se queda allí hasta las 22.
"Es una leona. Lucha cada día por salir adelante. Luz es muy dulce. Le encanta estar en contacto conmigo. Fija la mirada, se ríe", cuenta Analía. Una mezcla de emociones le corre por las venas. "No puedo creer que hace un mes aquí me dieron la peor noticia. Y ahora, el milagro es real y está entre nosotros: mi hija está viva por milagro de Dios. Ahora es suya", dice. Por su parte el padre destaca: "Mi hija lleva mi apellido pero es hija de Dios".
El grupo evangélico Invasión del Amor de Dios al que pertenece la familia de la beba, organizó una cadena de oración coordinada en varios países


Autores: Verónica Rossato
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